Judiciales y Policiales
En Gorina

Personas privadas de la libertad expusieron la producción de huertas orgánicas en la Fiesta del Tomate Platense

Personas privadas de la libertad de dos cárceles bonaerenses que se capacitan y trabajan en huertas en contexto de encierro exhibieron sus productos en la 18ª Fiesta del Tomate Platense.
Presentaron la cosecha en un stand de la feria: tomates, ajíes, perejil, albahaca, zapallitos y zapallos de diferentes variedades.
exhibieron sus producciones en el mencionado evento realizado en la Estación Experimental MDA Gorina, de 149 y 501.

Personas privadas de la libertad de dos cárceles bonaerenses que se capacitan y trabajan en huertas en contexto de encierro exhibieron sus productos en la 18ª Fiesta del Tomate Platense.

La experiencia fue el sábado, donde internos de la Unidad 12 y 18 Gorina, dependientes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), exhibieron sus producciones en el mencionado evento realizado en la Estación Experimental MDA Gorina, de 149 y 501.

Norberto, de la Unidad 18, y Ulises, Sebastián, Gabriel y Nelson, de la Unidad 12, presentaron la cosecha en un stand de la feria: tomates, ajíes, perejil, albahaca, zapallitos y zapallos de diferentes variedades, entre otros alimentos.

Los hombres que se capacitan y ejecutan tareas hortícolas en el marco de los programas “Más Trabajo, Menos Reincidencia”, que impulsa el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, y “Entrenamiento en el Desempeño Académico y Laboral”, de la Cátedra de Formación y Acción Comunitaria de la Secretaria de Extensión de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), conversaron con los visitantes y les contaron cómo generan sus propios alimentos, a la vez que aprenden un oficio.

Acompañados por la directora y profesora del programa de la UNLP, Andrea Ghidini, y por el ingeniero agrónomo Eduardo De Lillo, los internos representaron a sus 200 pares que, semanalmente, asisten a talleres en los que reciben formación en la actividad y materiales, como semillas del Prohuerta, una política pública gestionada en conjunto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) que promueve la seguridad y soberanía alimentaria.

En las dos cárceles de Gorina las personas privadas de la libertad que desarrollan huertas familiares lo hacen en sintonía con las Reglas Mandela, que establecen que “el valor nutritivo de la alimentación debe ser suficiente para mantener la salud y las fuerzas”.

En la Unidad 12, además del gran espacio al que los internos llaman Huerta Magna, hay réplicas de esta hacia el interior de los pabellones y, también, en los patios de las casas de pre egreso.

Nelson, uno de los expositores, se mostró muy emocionado de poder contar a quienes recorrieron la exposición cómo generan sus propios alimentos y admitió: “Nunca habíamos estado en un lugar así, y que la gente quiera conocer lo que hacemos, nos pareció muy bueno”.

Además, bajo la estrategia de “Formador de Formadores”, los internos transmiten sus conocimientos a sus compañeros y familiares, logrando que la actividad se extienda. También, asisten a cursos de capacitación en habilidades blandas, a fin de poder fortalecer el trabajo en equipo.

A su vez, en la Escuela de Emprendedores, dependiente del programa “Entrenamiento en el Desempeño Académico y Laboral”, con madera donada por compañías que dan cumplimiento a la responsabilidad social empresaria, elaboran productos de vanguardia y de gran demanda en el mercado local, como jardines y huerteros verticales, macetas y puentes.

La directora y profesora del programa de la UNLP, Andrea Ghidini, resaltó el acompañamiento del subsecretario de Inclusión Penitenciaria del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos bonaerense, Diego Rao, se refirió a la experiencia y dijo: “A partir de esta iniciativa que desarrollamos, mancomunadamente, se recuperan los valores de la cultura laboral para que, cuando las personas que hoy se encuentran privadas de la libertad egresen del sistema penitenciario, puedan transformar el círculo vicioso del delito en un círculo virtuoso del trabajo”.

Esta iniciativa cuenta con el apoyo de la jefatura del Servicio Penitenciario Bonaerense, a cargo de Xavier Areses, y de la Dirección General de Asistencia y Tratamiento.

Los visitantes se llevaron muestras

Quienes asistieron al evento, se sorprendieron al conocer los detalles de cómo trabajan en las huertas autosustentables. Incluso, pudieron llevarse muestras de lo cosechado, como tomates, ajíes, perejil, albahaca, zapallitos, zapallos de diferentes variedades, entre otros alimentos.

Antonio, uno de los visitantes, felicitó a los internos y expresó: “Me parece bárbaro que estén haciendo esto y aprendiendo algo que puede servirles para cuando recuperen la libertad”.

Cabe mencionar que el ministro de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Julio Alak, estuvo en la Fiesta del Tomate y ponderó el stand de las personas privadas de la libertad, resaltando la importancia del trabajo y la capacitación en contexto de encierro.

Además, acompañaron la jornada el director de la Unidad 12, Miguel Ángel Puljiz, y la jefa de Inclusión Laboral de la Unidad 18, Mariela Moya.

También, pasaron por el puesto y destacaron la experiencia el ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, la vicepresidenta del Área Institucional de la Universidad Nacional de La Plata, Andrea Varela, y el secretario de Extensión de la UNLP, Sebastián Palma.

“Consideramos que este camino es el correcto para lograr bajar el índice de reincidencia, generando mayores posibilidades de trabajo con las capacitaciones personalizadas que se desarrollan desde la Universidad, mientras generan su propio alimento, con la huerta orgánica sostenible”, sostuvo Puljiz.

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