Panorama Político Platense
Post elecciones

Un nuevo mapa político en la ciudad de La Plata

Si bien los números fueron contundentes a favor del oficialismo local, no alcanzan para garantizar el escenario futuro, en el que el jefe comunal no tiene posibilidades de reelección. (Dibujo: NOVA)

Las elecciones del 14 de noviembre ratificaron el poder electoral de Julio Garro, pero también marcaron los límites de su despliegue territorial, las primeras evidencias del desgaste de la gestión y la potencialidad de crecimiento del peronismo si logra articular una verdadera unidad.

Si bien los números fueron contundentes a favor del oficialismo local, no alcanzan para garantizar el escenario futuro, en el que el jefe comunal no tiene posibilidades de reelección y todavía no empoderó a ninguno de los dirigentes cercanos, ya que su estrategia fue convertirse en el protagonista excluyente de la campaña.

Eso por ejemplo convirtió en diputado provincial a Fabián Perchodnik, que sigue siendo un verdadero desconocido para la mayoría de los vecinos de la ciudad de La Plata y ratificó a Javier Mor Roig en el Concejo Deliberante, donde ya se prueba el traje de presidente, aunque con pocas chances de ser designado como el sucesor de Garro.

El radicalismo tenía la chance de irrumpir de la mano de Facundo Manes, pero no fue suficiente y Diego Rovella deberá conformarse con la titularidad del comité local de la UCR, ya que los resultados de las PASO lo dejaron afuera de toda disputa por los primeros lugares de cara al 2023.

Es decir que la fuerza política ganadora se encuentra en una encrucijada porque la elección la ganó Garro y no podrá estar en 2023, a no ser que el plan provincial de sus frutos y el alcalde platense encabece la boleta del PRO o de Juntos para gobernador y pueda desde allí traccionar los votos para retener el municipio en manos de alguno de sus delfines políticos.

En la oposición, por el contrario y a pesar de la dura derrota, la reconfiguración del mapa político presenta terreno fertil y algunas sorpresas. Primero porque Victoria Tolosa Paz sufrió un durísimo golpe a sus aspiraciones de ocupar el sillón de calle 12, y en términos reales su boleta sacó 8 puntos menos que la de Florencia Saintout en 2019, lo que termina con el mito de que la diputada electa era "mejor candidata" que la es decana de periodismo.

Los resultados no solo le otorgaron una vida extra a Saintout, sino que los cambios en el gabinete provincial representaron también un reverdecer del bruerismo, que siempre tuvo buena llegada con Martín Insaurralde. Y si bien esto no representa todavía una supremacía de ese sector sobre el resto, potencia su peso en la discusión.

Guillermo Escudero repitió durante toda la campaña que a pesar de las diferencias lo importante era construir "la unidad del peronismo" para el 2023 y al menos por ahora su espacio parece dispuesto a defender esa idea y alinearse con los ganadores de una eventual interna si nuevamente les toca la derrota.

Apenas queda por fuera y con peso propio el ministro de Justicia, Julio Alak, que parece ser hoy por hoy el principal aliado de Axel Kicillof en la ciudad de La Plata, aunque carece de nombres fuertes para oponerse a las figuras del PJ y el kirchnerismo.

El dato sobresaliente es que mientras el resto de los candidatos electos del Frente de Todos daban una conferencia de prensa en la sede del PJ, Lucía Iañez permanecía en la sede del Frente Amplio Peronista, a solo dos cuadras del partido, acompañada por Alak y la ministra de las Mujeres, Estela Diaz, lo que ratifica su estrecha alianza con la gestión provincial.

El nuevo mapa político no trajo sorpresas, pero si una paradoja ya que la oposición parece con mejores chances de comenzar un proceso de acumulación que el oficialismo que resultó ganador, pero corre contra reloj para empoderar a un sucesor y encontrar el norte para el propio intendente mas allá del 10 de diciembre de 2023.

Lectores: 376

Envianos tu comentario