Perfiles urbanos
From Pehuajó with Love

Silvina Moro, multifacética: patinadora artística, pintora y periodista

Silvina Moro, de Pehuajó a La Plata sin escala y con mucho para dar. (Foto: NOVA)

Por Pamela Orellana, de la redacción de NOVA.

Nacida un 10 de junio, esta geminiana pehuajense no sólo tiene barrio en las venas, sino también deporte y cultura. Desde muy chica (siete años), Silvina Moro incursionó en el patín artístico, del que se enamoró a primera vista.

“Al principio a mis papás no les gustó la idea porque era un deporte de riesgo. Estuve primero en el club Estudiantes de Pehuajó, después me pasé al contrario, San Martín”, allí terminó su primera etapa deportiva en plena adolescencia, debido a las exigencias que implicaba el nivel de competitividad.

“Retomé a los 20, acá en el club Gimnasia y Esgrima de La Plata, pasé por el Platense, el Gutenberg y terminé en el Brandsen (60 23 y 24), donde sigo patinando”, repasa.

Ante la pregunta por cuáles son sus sensaciones a la hora de deslizarse por la pista, expresa: “Cuando patino siento una descarga de todas mis emociones, es muy terapéutico, si tengo problemas voy y me olvido de todo. Es lo que amo hacer entonces disfruto, paso por todos los estados de ánimo”.

Cuenta en diálogo con NOVA, que pertenecer al ambiente de un club es reconfortante y estimulante, y que espera cumplir uno de sus sueños muy pronto: tener su propia escuela.

Seguidamente, compara la enseñanza en su niñez y ciudad, con la platense actual. “Antes la técnica era otra, mucho más rigurosa y limpia, los saltos eran verdaderos despegues del suelo, no se ‘robaban’, la línea para las figuras era esencial. Hoy lo primero que aprenden las nenas es a saltar, y así muchas llegan a adolescentes con problemas de meniscos”, analiza.

“Por esta razón, al ingresar a una institución una debe firmar un documento para responsabilizarse de lo que pueda pasar” advierte, al mismo tiempo que comenta una reciente fractura de peroné, de la que aún se está recuperando.

La herida de guerra le llegó ahora, a los 28 años, tras fuertes exigencias que se puso ella misma para competir. El año pasado llegó al podio de la categoría 2° C – Adultas, en tres torneos de la Liga de Patín Artístico de La Plata (Palp), conformada por el Club Atlético de City Bell, la Asociación Coronel Brandsen, Estrella del Sur, Platense, Club 25 de Mayo, Almagro y 19 de Febrero.

La ciudad universitaria

Esta morocha explosiva, con pinta de amenizar cada espacio que pisa, no quiso vivir más que de su cerebro. Terminó la secundaria y empinó para La Plata, como tanta juventud del interior. “Me encontré con una ciudad mucho más grande, con cientos de lugares para conocer. Allá era alguien, acá sólo un número. Viajé mucho a Pehuajó porque extrañaba, pero me adapté”.

Un test de orientación vocacional le señaló el camino hacia la contabilidad, por lo que se anotó en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNLP. Cuando sintió que la marcada estructura de la casa de altos estudios no le permitía desarrollarse en lo social, decidió buscar otro rumbo.

Así es como, tras un fugaz regreso a su tierra natal, se inscribió en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, definitivamente su lugar: “Me gustó más de lo que pensaba”, asegura. Actualmente, se encuentra preparando la tesis de grado y sus últimos finales, de cara introducirse de lleno en el mundo de los medios, su granito de arena para cambiar el mundo.

Su lado artístico

En paralelo a los estudios, Silvina descubrió hace dos años un pasatiempo que, sin querer, se convirtió en su fuente de subsistencia: “Siempre me gustó el dibujo, de chica era la materia en que mejor me iba. Disfrutaba colgarme a dibujar y pintar. Hace un tiempo me gustó un cuadro que vi, pero era una locura lo que me querían cobrar así que lo hice yo misma”.

Esa determinación desencadenó un alud que no pudo parar: “Empecé a hacer cuadro a pedido, gigantografías de dibujos que mis amigos querían. Después comencé a venderlos”.

“Soy ansiosa, lo que más disfruto es llegar a los detalles, el trazado fino”, revela exhibiendo algunas de sus creaciones de tinte abstracto, junto a las reproducciones de paisajes y retratos; entonces aclara: “No tengo una técnica específica, soy buena observadora”.

Pintar también es terapéutico para ella, la relaja. “Mientras pinto, medito en mis proyectos y al mismo tiempo que voy terminando un cuadro, también voy resolviendo las vueltas de la vida”, concluye en una entrevista más que especial, para la sección Perfiles Urbanos.

Todos aquellos interesados en conocer sus cuadros o adquirirlos, son invitados cordialmente a visitar su Fan Page oficial, Facebook/HayMorosEnLaCosta.

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