Martín Vestiga
Una producción de NOVA

Martín Vestiga y el flamante ministro que estaba colgado de la luz en su época de militante en La Plata

Martín Vestiga. (Dibujo: NOVA)

Sagaz como siempre. Intrépido e inquisidor. Adjetivos que sólo califican a Martín Vestiga, un asiduo colaborador de NOVA que vive trabajando y que, en sus ratos libres, investiga como pocos. Todo un adicto a su profesión.

Estos días de frío intenso me encontraron visitando varios bares céntricos de la ciudad de La Plata, degustando café para elevar la temperatura corporal. En una de esas recorridas me encontré con Elba Garto, una antigua prodigiosa fuente que nunca falló en los datos que brindaba cuando apenas comenzaba el nuevo siglo.

Mientras yo ingería un expreso, se acercó a mi mesa, me saludó un beso en la mejilla y me susurró al oído la bomba que traía en sus manos y que, en este encuentro casual, me contó antes de que estallara en sus manos.

- Martín, volvemos a encontrar como en aquellos años maravillosos y justo con estos cambios de Gabinete…

- ¿Tenés información sobre el tema, Elba?

- Mucha. Sobre el nuevo ministro de Producción de la Nación. ¿Te acordás que andaba por estos lares cuándo apenas comenzaba su carrera política? No te olvides que antes de caminar con el Cabezón de Banfield, tenía un local a pocas cuadras de acá.

- ¿Te referís a Dante “Lalo” Sica?

- Si, que empezó en al Ateneo Evo Perón de la mano de Carlos “El Oso” Cottini y Roberto “Pocho Prandini, hace muchos años, antes de llegar a secretario de Industria, Comercio y Minería. Ahora cruzó de vereda, pero no va a poder tapar las maniobras turbias en las décadas pasadas.

- Que raro, los funcionarios de Macri están siempre limpios, ¿Qué hacía “Lalo que pueda manchar su futuro en el Gobierno?

Yo sabía que tenía buena información, por eso la dejé sentarse en mi mesa a pesar de algunas discusiones que habían interpuesto una barrera entre nosotros.

- Pocos se acuerdan que Sica fue uno de los creadores del Centro de Estudios Bonaerenses, que tenía un local frente al Ministerio de Economía de la provincia, donde brindaban servicios de consultoría al que le pusiera plata en el bolsillo…

 - ¿Qué otro dato más certero tenés? Con eso no hago mucho.

- Que por guita baila el mono no es novedad, pero lo que pocos saben es que estaba colgado de la luz y el teléfono. Había cruzado un cable que iba por arriba del edificio y le robaba los servicios al Ministerio de Economía. Así llamaba a todo el mundo para hacer los informes de la consultoría, mientras la cuenta la pagaba el Estado. Lo mismo con la luz, dejaba todas las lamparitas prendidas.

- Entonces Macri se equivocó, lo tendría que haber puesto en el Ministerio de Energía, así nos ahorraba el tarifazo.

Tiró la bomba periodística y me dejó con sabor a poco. Me dio la sensación de que tiene más información sobre Lalo, que solía caminar por la calle 8 pensando de qué forma nueva iba a operar para el Gobierno de turno. Elba se fue como llegó, sorprendiéndome, dejándome con ganas de más…

Y apago la luz, para recordar, que no estás aquiiii….

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