Estudiantes entró por la ventana a los playoff y Domínguez respira una vez más
Estudiantes volvió a vivir un capítulo de esos que parecen escritos para el dramatismo puro. Después de caer ante Argentinos en UNO y quedar prácticamente eliminado, el Pincha necesitaba tres resultados ajenos para clasificarse. Contra todos los pronósticos, la combinación se dio: Barracas empató 1-1 con Huracán, Unión igualó sin goles ante Belgrano en Córdoba e Independiente Rivadavia venció 2-0 a Defensa y Justicia. Tres señales que revivieron a un equipo que parecía condenado.
La situación recordó al milagro del semestre pasado, cuando Estudiantes avanzó pese a perder 4-0 con el Bicho. Esta vez, otra vez por la ventana, el equipo de Eduardo Domínguez encontró una vida extra. Ayer tenía un pie y medio afuera; hoy, ya piensa en el duelo frente a Rosario Central en el Gigante de Arroyito por los octavos de final.
El partido de Barracas fue el que terminó inclinando la balanza, porque los otros dos encuentros ya mostraban una tendencia clara desde temprano. Independiente Rivadavia golpeó de entrada en Varela y pronto dejó sin chances al Halcón. Belgrano y Unión, por su parte, protagonizaron un duelo cerrado, incluso con un gol anulado al Tatengue que igual le servía a Estudiantes.
El Pincha, que terminó octavo, definirá siempre de visitante durante todo el torneo, con excepción de un hipotético cruce ante Talleres. Por eso, el choque ante Central podría marcar otro punto de quiebre para Domínguez, cuyo ciclo quedó nuevamente en revisión. El duelo en Arroyito será el primero de una ruta durísima que podría tener más adelante a Central Córdoba o San Lorenzo.
Milagro consumado, suspenso renovado. Estudiantes sigue en carrera y Domínguez suma una vida más en un momento crítico. El resto, como siempre, lo dirá la pelota.








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