"Pedimos justicia, no compasión": una familia platense lucha por la libertad de un policía condenado sin pruebas
La familia de José Antonio Cáceres vive una pesadilla desde hace más de una década.
Este trabajador policial de la Provincia de Buenos Aires cumple prisión perpetua por una muerte que, según sostienen sus allegados y la evidencia pericial oficial, jamás causó.
El caso se remonta al 22 de octubre de 2011, cuando un detenido falleció en la comisaría cuarta de Berisso.
Cáceres, sin embargo, era numerario de la seccional tercera y no tuvo contacto con la víctima después de las 13 horas de ese día. A pesar de ello, fue señalado como responsable.
Autopsia vs. informe cuestionado
La autopsia oficial realizada por la Asesoría Pericial de La Plata fue categórica: no se registraron golpes ni lesiones traumáticas, según familiares del efectivo.
La muerte se produjo por causas naturales: un edema agudo de pulmón derivado de una cardiopatía preexistente y consumo de drogas.
Las fotografías del legajo del detenido corroboran la ausencia de signos de violencia.
Sin embargo, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de La Plata condenó a Cáceres basándose en un informe elaborado por el psiquiatra Omar Ledesma, quien nunca examinó el cuerpo.
Ledesma se limitó a observar fotografías y especuló que "podría tratarse de un golpe", sin rigor científico alguno.
Testigos ignorados
El fallo también desestimó testimonios clave: el médico policial que revisó al detenido, el oficial de servicio que lo recibió sin lesiones, y Víctor Helguera, compañero de celda, quien declaró que el fallecido comía, hablaba normalmente y nunca solicitó asistencia médica.
Esperanza en la Corte
La causa aguarda resolución en la Corte Suprema de Justicia de la Nación (Expte. CSJ 001980/2023-00).
La familia no se rinde: "No pedimos compasión, pedimos justicia. Mientras José está preso, nosotros también lo estamos".








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