“Los médicos nos abandonaron”: víctimas del fentanilo contaminado exigen justicia en el Hospital Italiano


Familiares de fallecidos por dosis adulteradas marcharon frente al Hospital Italiano. Denuncian encubrimiento, desidia estatal y un sistema de salud que eligió mirar para otro lado.
“Los médicos nos abandonaron como si no fuéramos nada. Ni un llamado, ni una palabra, ni una explicación”. La frase retumba en la voz de Dionisio Antonio Hernández, hermano de Celia Noemí, una de los más de 50 fallecidos por fentanilo adulterado en hospitales de todo el país. Fue uno de los tantos testimonios que se escucharon este jueves frente al Hospital Italiano de La Plata, donde familiares de las víctimas realizaron una marcha silenciosa para reclamar justicia.
La movilización fue pacífica pero cargada de dolor. Frente a la entrada del hospital, con carteles, velas y fotos, los familiares denunciaron el abandono institucional que siguió a las muertes. “Cuando supimos que el fentanilo estaba contaminado, pedimos una explicación. Pero los médicos se escondieron. Nunca volvieron a dar la cara”, relató Hernández, quien además criticó duramente a la Justicia: “Todo lo que hemos logrado fue por nuestra cuenta. Ningún juez se acercó. Nos tratan como si fuéramos enemigos del sistema”.
Otro hermano de un fallecido, tomó el micrófono y también habló frente a las cámaras. Su mensaje apuntó directo al corazón del problema: “Mi hermano entró caminando al quirófano y salió en un cajón. ¿Y saben qué nos dijeron? ‘Fue una complicación’. Pero la verdad es que murió por una anestesia contaminada, y nadie se hace cargo”. Con la voz quebrada, agregó: “Vinimos a recordar que no se puede morir así, por un medicamento envenenado, y que nos digan que fue mala suerte”.
Una abogada, en nombre de varias familias, leyó un documento donde exigieron que se avance con las imputaciones: “El Estado, el sistema de salud y la Justicia no hicieron lo que debían. Se actuó tarde, mal y sin empatía. El laboratorio fue clausurado cuando ya era tarde. Las alertas llegaron después de que muchos pacientes murieran. ¿Qué esperan para actuar?”.
Las familias denunciaron también que hay más casos no registrados oficialmente. “Sabemos que hay víctimas que nunca fueron informadas. Que hay muertes que se taparon. Que hay clínicas que callan por miedo. Que hay médicos que saben y no hablan”, señaló el comunicado.
El acto cerró con un minuto de silencio. Entre los asistentes se escuchaba una frase repetida en voz baja: “Que no se repita”. Pero para que eso ocurra, remarcaron, alguien tiene que hacerse cargo. Porque el dolor —dijeron— no prescribe. Y la justicia, cuando no llega, también mata.