El escenario político

Temporal: acecharon los fantasmas del caos y Edelap no estuvo a la altura de las circunstancias

Una tormenta de viento y agua azotó a la capital bonaerense. Aunque en condiciones climáticas distintas, el municipio actuó con mayor celeridad que en la trágica inundación de abril del 2013 (Ilustración: NOVA)

El intenso temporal de viento y lluvia que azotó el pasado fin de semana a la ciudad se convirtió en el tema de mayor interés ciudadano en el marco de un contexto político en el que los retoques en el Gabinete del Ejecutivo a cargo de Julio Garro y algunos reacomodamientos con aroma electoral, también estuvieron en agenda.

Con una gran cantidad de zonas afectadas por la caída de árboles y ramas -que en algunos casos produjeron daños materiales a vehículos y viviendas- y el lamentable saldo de una víctima fatal -un joven de 25 años de Ensenada murió aplastado por un árbol-, los datos salientes en materia de responsabilidad institucional estuvieron dados por una relativamente adecuada respuesta del estado municipal, que rápidamente conformó un comité de crisis y en las primeras horas del lunes comenzó a despejar las calles y veredas de ramas y residuos de todo tipo.

Aunque de características distintas por la diferencia en el caudal de agua caída –y de la cantidad de víctimas- en comparación con aquel lamentable episodio, la tormenta trajo a la memoria la incertidumbre vivida por los platenses en aquel recordado 2 de abril del 2013, cuando según las “cifras oficiales”, los muertos ascendieron a 89.

En esta ocasión, fue un frente de baja presión el que produjo vientos que superaron los 100 kilómetros/h durante tres horas y en aquella el fenómeno climático devastó la ciudad con casi 400 milímetros de agua caídos en menos de 36.

Como se informó oportunamente a través de Defensa Civil -órgano a cargo de Rodrigo Páez- se registró la caída de más de 600 árboles y ramas de "gran porte" y una cantidad de denuncias telefónicas que superó largamente las 1500. Los operativos incluyeron, siempre según informó la comuna, unos 3500 operarios, un centenar de camiones recolectores y cuadrillas que intentaron contra-reloj solucionar distintos problemas en las delegaciones.

Del otro lado del balance, y como suele suceder con las empresas de servicios esenciales que operan en la ciudad, las respuestas más deficientes estuvieron dadas por parte de la empresa Edelap, que informó un restablecimiento del "50 por ciento" del servicio a las 48 horas de producida la tormenta, que comenzó a media tarde del pasado domingo.

Sin embargo, una simple recorrida por barrios y sobre todo asentamientos de la periferia dejó en evidencia que esas cifras fueron "infladas" en función de amortiguar las acostumbradas crítica que la proveedora eléctrica recibe de parte de usuarios y entidades por no estar a la altura de las circunstancias. Un caso similar se dio con la escasez o falta de provisión de agua potable en los barrios, servicio este bajo responsabilidad de la firma ABSA.

De hecho, como se reflejó en este portal, el titular de la UFI Nº 9 de Autores Ignorados del Departamento Judicial de La Plata, Fernando Cartasegna, actuó rápido de reflejos y le exigió a la empresa de electricidad que informe cuál fue el plan de contingencia implementado tras la tormenta. La demanda fue impulsada sobre todo por el notable incremento de delitos contra la propiedad privada que se dio en la ciudad debido a la oscuridad reinante y el desamparo vecinal.

Promediando la semana, fue el propio jefe comunal quien le pidió a la empresa el restablecimiento del servicio y un incremento de las cuadrillas de operarios para agilizar el proceso de retiro de árboles y ramas (sobre todo aquellas que quedaron en contacto con los cables de alta tensión), tarea para la cual es necesario desenergizar el tendido eléctrico afectado para evitar riesgos. 

En torno a las reacciones políticas, los ediles del FPV-PJ Pedro BorginiGuillermo Cara y Gabriel Bruera recibieron a la mesa de productores frutihortícolas, uno de los sectores productivos más perjudicados. Rápido de reflejos, Garro respondió a la crisis del sector  -la mitad de las zonas cultivadas de la ciudad fueron afectadas- con la declaración de la emergencia agropecuaria en el partido de La Plata. 

Posible desembarco y resistencia

En el marco de las movidas de tono político, el posible  desembarco del ex pre-candidato massista Marcelo "Chubyto" Leguizamón al Gabinete de Garro, junto a la “entrega” por parte del alcalde de secretarías municipales al sector oficialista del radicalismo –también anticipado por este medio- fueron las novedades más resonantes de la última semana.

En bien trascendió la especie, desde varios sectores políticos e institucionales salieron a resistir el ofrecimiento al dirigente que jugó en el alakismo, en el massismo, en el sciolismo y cumple funciones en la delegación local de Migraciones de la mano del macrismo. La oposición más influyente vino de parte de la CGT, que maneja ofrecer un postulante propio.

Con todo, y urgido por otras asignaturas pendientes de resolución, el alcalde platense todavía no hizo anuncios oficiales en cuanto al nuevo dibujo de su estructura gubernamental, mientras en el plano estrictamente legislativo en el Concejo Deliberante ya comenzaron a oírse versiones sobre reacomodamientos políticos  y los ediles de la  oposición peronista pidieron una sesión especial antes del inicio formal del ciclo de ordinarias, previsto para la primera semana de abril. 

Moreno en el PJ

En el marco de las actividades de agenda política, sobresalió la visita a la ciudad del polémico ex secretario de Comercio del kirchnerismo Guillermo Moreno, quien brindó una charla abierta en la sede del Partido Justicialista de calle 54, donde, fiel a  su estilo, cuestionó duramente las políticas económicas y sociales implementadas por el gobierno de Mauricio Macri y habló de la "unidad del peronismo".

 

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